martes, 28 de febrero de 2012
Momentum
domingo, 26 de febrero de 2012
Paradoja.
El ser humano representa la más inconcebible paradoja del universo ya sea que exista o no exista dios.
No somos más que un puño de átomos conformados en moléculas capaces de agruparse en células y tejidos en diferentes sistemas de un organismo único en su tipo al estar consciente de todos los fenómenos que lo han creado y que existen alrededor.
No somos nada y lo somos todo. Somos polvo pero somos polvo que sabe que es polvo.
La vida de una persona al otro lado del mundo para mí, como para muchos, no significa nada. Puede estar en estos momentos durmiendo, amando, soñando, comiendo, una palabra: existiendo, o incluso dejando de existir y no significa absolutamente nada para mi, como para otro tanto de personas como yo. Pero, hay a quienes sí les importa lo que esa persona haga, hay a quienes sí les duele si esa persona existe o deja de existir. Por qué? Todos los demás son lo mismo, otros seres humanos sin nada de especial, pero cada uno de esos demás es una personalidad única, irrepetible e irremplazable, entonces, hasta qué punto somos prescindibles y hasta qué punto somos importantes?
En síntesis somos una aberración natural.
